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Crema de remolacha

Esta crema de remolacha tiene un precioso color rojo brillante, es una receta rápida y fácil de hacer, y está llena de nutrientes. La remolacha es un vegetal muy nutritivo que proporciona una gran variedad de beneficios para la salud.

Son una excelente fuente de folato; sólo 1 remolacha mediana proporciona el 50% de tus necesidades totales de folato del día.

Crema de remolacha

Las remolachas pueden reducir la presión arterial, mejorar el rendimiento físico, son una gran fuente de nutrientes, combaten la inflamación, apoyan la desintoxicación natural del hígado, reducen el riesgo de sufrir demencia y pueden aliviar el estreñimiento.

Pero su sabor no gusta a todo el mundo, por eso puedes añadir patatas, coliflor o cualquier otra verdura como base para romper ese sabor tan fuerte de la remolacha y, al mismo tiempo, disfrutar de su delicado sabor.

Esta crema se puede servir caliente o fría, aunque prefiero tomarla caliente con una cucharada de crema agria o yogur griego. La receta definitivamente requiere paciencia, ya que tiene varios pasos, pero el resultado es tan delicioso, que vale la pena el esfuerzo.

Ingredientes

  • 6 remolachas grandes u 8-10 remolachas pequeñas
  • 1 cebolla pequeña, cortada en dados
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 250 ml de caldo vegetal
  • 80 ml de nata líquida para cocinar o leche evaporada
  • Sal y pimienta negra molida al gusto
  • Crema agria o yogur griego para decorar (opcional)

Indicaciones

Empezamos asando las remolachas en el horno, aunque también se pueden simplemente cocer, el asado les da un sabor mucho más potente y caramelizado.

Encendemos el horno a 200 grados (sin ventilador) con calor arriba y abajo. Lavamos bien la piel de las remolachas y las secamos con un paño o servilleta.

Envolvemos cada remolacha con papel de aluminio y lo cerramos bien, para que no se escapen los jugos al asarlo. Una vez que el horno haya cogido temperatura, colocamos las remolachas en una bandeja en la parte central del horno, y lo dejamos asar al menos una hora, o hasta que las remolachas estén tiernas.

Para comprobar la cocción, sacamos una del horno, la abrimos y pinchamos con un cuchillo. La hoja tiene que entrar sin esfuerzo.

Las dejamos que enfríen lo suficiente para poderlas manipular sin riesgo, y después las pelamos. La piel saldrá sin problemas. También las picamos en trozos no muy grandes.

En una sartén a fuego medio calentamos el aceite de oliva y la mantequilla. En esta grasa salteamos la cebolla y el tomillo fresco hasta que las cebollas estén translúcidas, aproximadamente 5 minutos.

Incorporamos el ajo y continuamos la cocción otros 2-3 minutos. En este momento añadimos las remolachas picadas y lo cocinamos todo junto otros 3-5 minutos. Después de ese tiempo, lo retiramos del fuego y quitamos el tomillo.

Trituramos la mezcla con una batidora de mano, y vamos añadiendo un poco de caldo para ayudar a triturarlo, y quede realmente suave.

Si no queda lo suficientemente fino, podemos pasarlo por un colador de malla fina, pero si la batidora es lo suficientemente potente, será suficiente.

Añadimos el resto del caldo y volvemos a ponerlo al fuego, para que se caliente todo a temperatura media. Después de que la mezcla se haya cocinado durante 3-5 minutos y esté empezando a burbujear, reducimos el fuego a bajo-medio antes de verter la nata líquida.

Probamos y rectificamos de sal y pimienta negra. Servimos en platos individuales y terminamos el plato con una cucharada de crema agria o yogur griego en el centro.

Notas de la receta

Si decides comprar las remolachas cocidas enlatadas, asegúrate de comprar una marca baja en sal, y enjuágalas muy bien para mantener el nivel de sodio lo más bajo posible.

La adición de leche de almendras a la receta resalta su textura cremosa y la hace ligeramente más suave.

Si estás embarazada y necesitas un estimulante, intenta aumentar tus niveles de hierro con una ensalada de remolacha, o por qué no, con la crema de hoy.

Incluye un mínimo de 1 remolacha mediana entera en tu dieta una o dos veces por semana para que puedas cosechar sus beneficios nutricionales.